FRENA LA CEDH LOS ABUSOS POLICIACOS TRAS LAS REJAS

 

  • Buscan desprestigiar a Ombudsman
  • Ominoso pasamontaña de la Policía
  • Estigmatizan a los inocentes: JEMJ

AGUASCALIENTES, Ags., sábado 2 de enero de 2016.- Propone el Ombudsman que las policías no lleven armas largas a la Feria de San Marcos y a eventos multitudinarios, porque se convierten en un riesgo.

El presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Jesús Eduardo Martín Jáuregui, dijo además que ahí se tendría que intervenir armados, solo en casos que salieran de control.

Dijo:

“Me parece ominoso ver a la Policía haciendo tareas que llaman de rutina, que vayan con la cara cubierta y armas largas; me parece ominoso, afrentoso, para la ciudadanía. A los que tendría que aterrorizar no los aterroriza. Y la aterrorizada es la gente buena, que no tiene porqué ser aterrorizada”.

Agregó que hay una percepción generalizada de que el ombudsman solamente defiende delincuentes. Primero: No se trata de una percepción, porque ésta se tiene a partir de datos, de circunstancias, de hechos de los cuales se deriva la percepción. Aquí no, es una creencia, y hay que distinguir muy bien lo que es una percepción y lo que es una creencia.

¿Por qué se cree esto? Porque algunos mandos, algunas autoridades lo han divulgado con toda intención de desprestigiar el trabajo de Derechos Humanos.

Otro: quizá porque los casos más sonados tienen que ver precisamente con aspectos de delincuencia, son los que ocupan más las columnas de los periódicos. Pero cuando se ve bien, quizá el 10% tiene que ver con delincuencia y el resto, el 90%, no tiene que ver con delincuencia.

Y otro aspecto; el único que puede decidir si se trata de un delincuente o no, es el juez. Y yo prefiero decir no que una persona sea un delincuente, sino que una persona cometió un ilícito.

A mí no me gusta marcarlo con una etiqueta indeleble, porque muchas veces las circunstancias en que nació el hecho terminan en exoneración del juez.

Nosotros decimos que al parecer cometió o realizó cierto comportamiento, pero no lo etiquetamos de delincuente. Incluso comportamiento delictivo, pero que no me le pongan esa etiqueta, porque de alguna manera también cuesta trabajo quitársela.

Hemos trabajado también y es muy importante, de la mano del Juez de Ejecución y el presidente de la Comisión ha hecho visitas conjuntas a los centros de entrenamiento.

Tenemos la facultad de hacerlas por nuestra cuenta también, pero me ha interesado ir con los jueces de Ejecución.  Nos sorprendieron algunas cosas: La primera visita nos tenían a los internos volteados contra la pared, con cabeza baja y las manos por detrás.

Muy ordenadito, pero en esas condiciones. Les dije no; tienen derechos humanos, “no me los trates como en un campo de concentración. Quiero que me vean, que me conozcan, platicar con ellos aunque sea brevemente”.

Entonces se aflojó la tensión, platicamos. Hay quejas más o menos constantes que tienen que ver mucho con que no son atendidos adecuadamente por sus defensores.

A partir de esto, de acuerdo con el Instituto de la Defensoría, empezamos a hacer visitas conjuntas y hemos encontrado que muchas veces no es cierto, sino que se quejan de eso y se les recuerda que ya estuvimos antes con ellos y sus familiares.

Presentamos este oficio y este argumento, entonces nos damos cuenta que en muchos casos, es una queja recurrente pero que no tiene que ver con una realidad.

Otra queja recurrente es la alimentación. Aquí encontramos otra cosa interesante: ahora se están haciendo menús a partir de una persona que tiene preparación en dietas.

Está haciendo una dieta adecuada con valor calórico para gente que no practica tanto ejercicio, con valor vitamínico, pero resulta que a muchos les parece que es muy poco. Quieren sus cinco tortillas, suficientes frijoles y pan, pero ahora la dieta está más equilibrada, resumió Jesús Eduardo Martín Jáuregui.

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