COSA DE PRENSA / Los Presidentes

 

 

  • Díaz, Juárez, Cárdenas, ALM y AMLO

  • Washington, Roosevelt, Taff y Biden

  • México, antes alineado a Estados Unidos

  • Defensa de la soberanía y sin ruptura

 

Javier Rodríguez Lozano

 

CIUDAD DE MÉXICO, sábado 30 julio 2022.- “El alineamiento” de México a Estados Unidos ha sido la piedra angular de la relación bilateral, especial, fallida en el primer contacto estadunidense de1909 entre los presidentes Taff Howard y Porfirio Díaz, pero muy exitoso en todos los demás, hasta que Andrés Manuel López Obrador le pone fin.

 

Muy, pero muy difícil de entender por una enorme cantidad de mexicanos que quisieran que México se arrodillara, como lo hiciera en 1836 y 1846 con la cesión de más de la mitad de su territorio, que se extendía hasta más allá del norte de la californiana San Francisco.

 

De George Washington (1789-1797) a Joe Biden (2021-2024) Estados Unidos ha tenido 46 presidentes, en tanto que México, entre Guadalupe Victoria (1824-1829) y López Obrador (2018-2024) han ocupado La silla del águila 68 presidentes, y salvo Díaz, Juárez, Cárdenas, López Mateos y Andrés Manuel, todos ellos habían sido sometidos por el vecino del norte.

 

Jorge A, Shiavon, relata puntualmente “la relación especial México-Estados Unidos 1945 a  2005”, editada por el CIDE, y postula:

 

“Dada la enorme asimetría de poder frente a su poderoso vecino del norte, la prioridad de la política exterior de México siempre ha sido la misma: contener, en la medida de lo posible, la hegemonía de Estados Unidos, para así sobrevivir la vecindad y mantener la soberanía nacional”.

 

Soberanía nacional, más ante Estados Unidos que ningún otro país del mundo, decimos nosotros, donde la estrategia dominante en la relación ha sido la cooperación en los asuntos bilaterales, que cuando falla origina una moderada y discreta presión, ahora no tanto, con la insistencia en nuestros recursos energéticos.

 

Subraya Shiavon:

 

“La relación especial ha dado lugar a un acuerdo implícito entre ambos países, que ha permitido amplios márgenes de autonomía en México en el manejo de su política interna y exterior en momentos de estabilidad, pero que ha requerido de su alineamiento discreto con Estados Unidos en momentos de crisis”.

 

Recuerda el autor la política del Buen Vecino de Roosevelt en1933, que ofrecía respeto a los asuntos internos de cada país -más o menos como la Doctrina Estrada- y renunciaba a la intervención militar en la expropiación petrolera de Cárdenas, a cambio de negociación sobre las indemnizaciones, y con Ávila Camacho se firmaron acuerdos al respecto, así como la regularización de las exportaciones mexicanas de plata, a los cuales renunciaría EEUU en 1940 para asegurarse el apoyo mexicano durante la Segunda Guerra Mundial.

 

Cárdenas, como comandante de la Región Militar del Pacífico, haría lo mismo que Díaz ante Taff en 1909 que quería instalar una base naval en Ensenada para vigilar al nicaragüense Sandino, al asegurarse de que no se asentaran tropas estadunidenses en territorio mexicano, poniéndosele límites a la relación bilateral “de alineamiento”.

 

Cárdenas proclamaría entonces: “México está listo e impaciente en aportar lo mejor de su esfuerzo y de sus recursos a la defensa de las Américas y a la victoria de las democracias”.

 

En 1962, ante la presunción de John F. Kennedy de misiles rusos en Cuba, Adolfo López Mateos instruyó a su delegado ante la OEA, el canciller Antonio Carrillo Flores, a apoyar la intervención estadunidense, pero omitir votar por el uso de la fuerza, para demostrar que, ante el conflicto con Rusia, México apoyaría a Estados Unidos, pero no a costa de violar la soberanía de un estado como el cubano.

 

El malestar estadunidense hoy es la posición de AMLO ante el conflicto ruso en Ucrania y el liderazgo global chino, origen de las presiones comerciales.

 

En la mañanera del pasado jueves 28, le preguntan al Presidente:

 

¿Hasta dónde está dispuesto usted y su gobierno a llevar esta defensa de la soberanía nacional? ¿Implicaría, por ejemplo, salirse del Tratado de Libre Comercio si Estados Unidos insiste en tratar de vulnerar esta soberanía?

 

López Obrador fue contundente:

 

– Si tener acceso a ese mercado nos implica ceder soberanía, no lo aceptamos; no vamos a entregar nuestra independencia a ningún gobierno extranjero.

 

Además, no tienen razón, aun cuando tengan muchos lambiscones, vendepatria, que les aplauden en nuestro país, no tienen razón.

 

Se refirió a la negociación de 15 días del artículo 8 del Tratado, reconocido por Trump y ahora desconocido por la administración Biden, que puede provocar una carta de López Obrador solicitando una aclaración, pero seguramente la cancillería no lo vea pragmático en términos de política exterior.

 

Relató que los presidentes que le antecedieron no pensaron en la soberanía cuando negociaron el TLC pero él sí, y argumentó:

 

“El cambio se llevó a cabo para que México se mantuviese como un país independiente, no como colonia de ningún país extranjero. Es un asunto de dignidad, es nuestra historia, no podemos traicionarnos”.

 

Más adelante diría:

 

“Y estoy seguro que ni lo sabe el presidente Biden. Si estoy con ganas de enviarle una carta para decirle: Oiga, ¿qué está sucediendo? A lo mejor usted no está informado porque usted siempre me ha dicho, y le creo, de que nuestra relación se va a dar con un pie de igualdad y que usted respeta nuestra soberanía. ¿Quiénes son los que están tomando estas decisiones? Le pido que nos ayude a aclarar de qué se trata. Y lo estoy pensando y a lo mejor lo voy a hacer”.

 

Esencial del controvertido capítulo es este párrafo:

 

“México tiene el dominio directo y la propiedad inalienable e imprescriptible de todos los hidrocarburos en el subsuelo del territorio nacional, incluida la plataforma continental y la zona económica exclusiva situada afuera del mar territorial y adyacente a este en mantos o yacimientos, cualquier que sea su estado físico, de conformidad con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

 

– ¿Le hablará también de esta posición de abandonar el TLC si no dan marcha atrás en esta intención? -Insiste la pregunta.

 

– Eso lo veríamos después, porque para los conservadores que hacen periodismo muy ramplón y vulgar, lo que quisieran… Hasta Calderón sacó un Face queriéndose montar en esta circunstancia diciendo: ‘Sería gravísimo para México una ruptura del tratado’.

 

Entonces, lo que me estás preguntando, si yo le contesto, va a decir: ‘Va a haber ruptura del tratado’. No va a haber ruptura, eso se los adelanto.

 

– ¿Y por qué no va a haber ruptura? -Reinsiste la pregunta, que no logró la desvielada presidencial.

 

– No sólo porque tenemos la razón, sino porque no nos conviene, y no sólo es México, no le conviene a Estados Unidos, ya no es el tiempo de antes.

 

Imagínense ustedes, si en México ya se están haciendo autos, se están fabricando piezas hay plantas de autopartes hasta para la industria bélica de Estados Unidos, ya es una integración indispensable y conveniente para las dos naciones, para los dos pueblos, ya no es que ‘te cierro la frontera y te voy a perjudicar’; tú me cierras la frontera y te vas a perjudicar tú mismo. O sea, son otros tiempos.

 

– ¿La tiene ganada entonces, presidente? -Preguntan.

 

– No, porque entonces el Proceso va a sacar mañana: ‘Los someteremos: AMLO’. No, no es eso. Tengo que cuidar mi lenguaje, disculpen, porque son asuntos muy delicados.

 

Nosotros le tenemos mucho respeto al presidente Biden y al gobierno de Estados Unidos, y actuamos con responsabilidad.

 

Entonces, lo que quieren los conservadores es amarrar navajas, son muy elementales. Pero esto no es así, esto tiene que ver con argumentos.

 

LA COSA ES QUE…

 

Señor Presidente -decimos nosotros- bien por la defensa de la soberanía, sin embargo, respetuosamente, creemos que no se debe decidir la política exterior en una conferencia de prensa.

 

Qué tal.

 

 

 

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