Memoria de Reportero RÍO DESBORDADO Y ÁGUILA QUE CAE

Memoria de Reportero  RÍO DESBORDADO Y ÁGUILA QUE CAE

 

  • Peligraba la seguridad de los nigropetenses
  • El olor en el ambiente era extraño, olía a muerte
  • “Que Dios nos agarre confesados”: Maldonado

Manuel Rodríguez Muro*

PIEDRAS NEGRAS, Coah., lunes 10 de julio de 2017.- …eran las 09:39 de la mañana del 7 de julio de 2010, muy temprano me dirigí a recorrer el sector de Villa de Fuente que fue afectado por el desbordamiento del río Escondido.
Caminaba entre el lodo y los escombros que amanecieron sobre la calle Allende y me detuve unos instantes para entrar a un domicilio y auxiliar a una señora que sin más ayuda, trataba de limpiar el lodazal que inundó su hogar mientras su pequeño bebé, lleno de lodo de sus pies y carita la observaba en calma.

Volando bajo
Un par de minutos después, el ruido de una aeronave acaparó mi atención, salí del domicilio y desde la calle pude ver una avioneta que volaba sobre el río Escondido.
Me llamó la atención que era una aeronave que, desde mi opinión volaba a baja altura, parecía como si apenas hubiera despegando.
Pronto, entre las copas de los árboles se perdió la aeronave, no presté más atención y continué ayudando a la señora.

“¿Dónde andas?”
Una hora más tarde, me dirigí a la plaza de las Culturas, fui a saludar a la licenciada Norma Treviño, en ese entonces directora de la plaza.
Durante la charla, de pronto sonó mi celular, era mi compadre Raúl Tamez, en ese entonces regidor en la administración de José Manuel Maldonado Maldonado, sin más me preguntó, ¿dónde andas?, estoy con la licenciada Norma en la plaza de las Culturas, le contesté.

Se estrelló la avioneta
¿No sabes qué pasó?, me preguntó, le dije, no, ¿qué pasó?
Luego de una pausa me dijo, parece que Pepe tuvo un accidente, parece que se estrelló la avioneta en la que viajaba recorriendo el río Escondido, dicen que un fotógrafo iba en la aeronave, parece que es Chavira.
Pronto tomé mis cosas, le comuniqué a la licenciada Norma de lo que se trataba, ella salió de inmediato y yo fui por una camioneta, era en la presa La Fragua donde se había caído la nave, así que había que llegar y pronto.

Kilómetros de fango
Llegar al lugar del accidente no fue nada fácil, apenas nos adentramos en la antigua brecha a Zaragoza que por las lluvias se encontraba intransitable.
Entrar en terrenos ajenos, donde sólo los que saben pueden transitar, nos cobró la factura, apenas habíamos avanzado unos cuantos kilómetros y el fango nos impidió seguir.

Veloz “brinca charcos”
Atorados entre enormes charcos y el terreno fangoso pedimos raid a un trascabo que cruzaba lentamente el camino, apenas nos habíamos subido cuando a lo lejos vimos una camioneta acercarse a toda velocidad.
Era impresionante ver a lo lejos como pasaba por encima de las enormes lagunas sin detenerse, parecía que volaba.

“Rápido, súbanse”
Ya muy cerca de nosotros le gritamos pidiendo raid, la velocidad a la que iba le impidió pararse pero metros más adelante se detuvo y se echó en reversa para levantarnos.
Rápido, súbanse, nos dijo el conductor mientras su acompañante en tono serio nos dio la instrucción de ponernos el cinturón.
Sin más, continuamos el viaje.

Una verdadera aventura
El camino aún era largo, el conductor no bajó la velocidad a pesar de que el camino estaba anegado por las intensas lluvias.
Literalmente la camioneta hacía patitos sobre los charcos de agua, con el parabrisas totalmente cubierto de lodo, el conductor se dejaba guiar por su compañero que seguro le decía qué dirección tomar, izquierda, derecha, derecho, en fin, fue una verdadera aventura.

Águila carbonizada
Por fin llegué, me acompañaba Armando Peña, hoy regidor.
El olor en el ambiente era extraño, olía a muerte, entre los arbustos apenas se alcanzaba a ver parte del fuselaje de la aeronave tipo Cheyenne 2 con matrícula XDMTV que prácticamente estaba carbonizada.
Aún, con cubetas de agua voluntarios trataban de apagar el fuego.
Elementos del Ejército, Policía Estatal y Federal, ya estaban en el lugar, algunos funcionarios municipales esperaban ya la llegada del entonces gobernador quien arribó en helicóptero y pronto se entrevistó con empleados de algunos de los pasajeros y con el dueño del rancho y sus empleados.

Ocho muertos
Fueron ocho las personas que perdieron la vida aquélla mañana del 7 de julio.
Un día antes había realizado el mismo recorrido con Pepe Maldonado, Horacio del Bosque y Ricardo Garza, aquélla tarde del 7 de julio a las 16:21 horas me encontraba parado frente a un montón de cenizas donde yacían los cuerpos de estos tres funcionarios públicos, al igual que el del fotógrafo David Rey Chavira Jiménez, de los empresarios Alfonso Ainslie, Guillermo Ainslie padre, Guillermo Ainslie hijo y Juan Roberto Rendón, piloto de la aeronave. QPD.

UN DÍA ANTES

“Que Dios nos agarre confesados”, esa fue la expresión de José Manuel Maldonado Maldonado, Alcalde de Piedras Negras, luego de emprender un vuelo de reconocimiento sobre el río Escondido el martes 6 de julio a las 12:30 horas.
En la aeronave lo acompañaba el secretario de Obras Públicas del Estado, Horacio del Bosque Dávila, además de Ricardo Garza Bermea y el que estas líneas escribe.

Peligraban nigropetenses
Su preocupación, la integridad de los nigropetenses, cerciorarse de que las medidas adoptadas para prevenir contingencias hubieran sido las adecuadas ante la inevitable creciente que amenazaba a su pueblo, a su gente… y no se equivocó.
Una vez que tomó altura el helicóptero, impotente miró al ingeniero Garza Bermea y le preguntó: “¿cómo ves ingeniero, aguantará?” “Es mucha agua licenciado”, le contestó Garza Bermea, “es más que la de hace cuatro años”, continuó, de pronto, con un fuerte golpe en el vidrio dejó salir la impotencia que sentía al ver el caudal del río que parecía arrasaría con Villa de Fuente, sin embargo, estaba seguro de que las medidas implementadas habían sido las adecuadas; su prioridad fue siempre su pueblo.

Informar es gobernar

“¡Hiciste bien!”, le dijo Horacio del Bosque, quien sentado frente a él, en el lado izquierdo de la aeronave, no dejaba de observar el caudal de un río, pero al licenciado Maldonado le preocupaba no poder hacer más por su gente, aunque seguro estaba de que las medidas implementadas habían sido las adecuadas y sabía que a través de los medios de comunicación la información dirigida a los nigropetenses había sido oportuna y eficaz.
“Informar es gobernar, Pepe”, le dijo Horacio del Bosque, quien con esa frase arrancó una leve sonrisa del rostro del licenciado Maldonado, que a su vez le contestó admirado: “¡Qué buena frase licenciado! Déjeme anotarla”.

Pero estaban a salvo
Su estado de ánimo fue mejorando conforme avanzaba la aeronave en la que nos dirigíamos hasta la presa La Fragua, impresionante era el caudal de los ríos, pero estaba seguro de que los nigropetenses estarían a salvo y… así fue.
Aterrizamos en el Santiago V. González y al despedirse me dijo.
“Te encargo estas fotos”, me dijo, “claro que sí señor, cuente con ellas”, fue mi respuesta luego de que nos despedimos…

 

*) Periodista gráfico zacatecano, formado en Cuartoscuro de Pedro Valtierra, con amplia trayectoria, además, coleccionista de importantes galardones ganados a pulso. (Edición: Balazo, encabezados, sumarios y subtitulares, a cargo de nuestra mesa de redacción).

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