COSA DE PRENSA / Atentado a Trump

 

 

  • No permitiré que gane el mal, exclamaría

  • Cómo el mundo espiritual le salvó la vida

  • Su difunta esposa Ivana le llamó a voltear

  • Ahí giró la cabeza y pasó silbando la bala

 

Javier Rodríguez Lozano

 

CIUDAD DE MÉXICO, lunes 15 julio 2024.- La crónica policiaca se sublima cuando surgen pinceladas semejantes a las del artista William Blake (1757-1827), en sus ilustraciones de la Divina Comedia de Dante Alighieri (1265-1827), donde vemos a Beatriz como Ivana, sujetar a Virgilio como Trump, cuando tropezaba y parecía caer a un flamígero pozo hirviente de almas perdidas.

 

Al menos unas dos o tres veces al mes, durante su mandato 2016-2020, ella llamaba a su exmarido a la Oficina Oval, para orientarlo sobre cómo redactar algunos de sus incendiarios discursos, como el de la fingida amenaza de construir un muro en el Río Bravo, pagado por el gobierno mexicano; o la de retirar verdaderamente a Estados Unidos de la OTAN si no se ponían a mano los países miembros con sus cuotas; y también, el exigir que se investigaran los negocios fraudulentos de los Biden en Ucrania, entre algunos otros temas no menos geopolíticos, como su posición frente a Rusia y China, en esta su segunda campaña presidencial.

A Donald, de bruces en el suelo, cuando empezaba a sentir el agujero del proyectil en la parte alta de su oreja derecha, lo mismo que a sus hijos Ivanka y Eric, les pareció que aquello no solo había sido un milagro, sino que en realidad se trató de la asistencia oportuna del espíritu de Ivana, la madre de ellos y primera esposa de Trump, fallecida un par de años atrás, al caer de unas escaleras, luego de casi 32 años de divorciada del hombre que se convertiría en Presidente de Estados Unidos y que nunca había dejado de amar.

Un día de 1989, recordaba Ivana, se le acercaría una mujer joven, rubia y muy guapa, a decirle: “Amo a tu marido. ¿Tú lo amas? Aquella pesadilla terminaría en divorcio en 1992.

 

Pero a Marla Maples, unida a Trump en 1993, no le iría tan bien cuando se divorciara de Donald, para casarse luego, en 2005 con Melania, la esposa actual, quien por cierto, recibiera de Ivana un agrio reproche público: “Yo soy la primera Dama de Estados Unidos, porque fui la primera esposa de Donald Trump”.

 

Vaya escándalos.

 

Cuando el mal entra a un hogar por la puerta de la infidelidad, es casi imposible vencerlo con el desgastado juramento de “hasta que la muerte nos separe”, pero esta vez no se trata de una sola familia, sino de millones de familias en todo el mundo, sedientas de paz.

El candidato Donald Trump, recordando puntos clave de los consejos de Ivana, giró su rostro hacia una computadora que operaba en esos momentos, una aplicación conocida como Jumbotron -un componente de Bootstrap que se utiliza para resaltar contenido, como el que utiliza Andrés Manuel López Obrador en las mañaneras, para localizar rápidamente temas sobresalientes y captar la atención del auditorio en la transmisión de mensajes importantes- cuando al hacerlo, escuchó el silbido de la bala y sintió el ardor en su oreja; instintivamente se agachó, pero se irguió rápidamente para dirigir iracunda mirada al lugar de donde imaginó proviniera la ráfaga de ocho disparos R15, que mataron a un bombero y lastimaron a otras dos personas.

Ayer domingo, The Times de Londres, reseñó la publicación en una red llamada “Truth Social”, en la que Trump diría: “No permitiré que el mal gane, sino que nos mantendremos resilientes en nuestra fe y desafiantes frente a la maldad”.

 

Dan Scavino, asistente de la campaña de Trump, observó justo el momento en que el expresidente era herido, al voltear hacia una computadora donde se había activado un Jumbotron:

 

“Gracias a Dios que en el mitin de anoche el candidato Trump quiso usar y hacer referencia al Jumbotron, lo que provocó que moviera ligeramente la cabeza en el momento en que se dispararon los tiros”, escribiría Scavino en un Twitter.

 

En la misma publicación Truth Social, Trump diría que “solo Dios había evitado que sucediera lo impensable… En este momento es más importante que nunca que nos mantengamos unidos y mostremos nuestro verdadero carácter como estadunidenses, manteniéndonos fuertes y decididos, y sin permitir que el mal triunfe”.

 

Ayer dijimos que en el periodismo policiaco, derivado de la guerra fría contra las inconformidades sociales conocidas como 2 de Octubre 1968, Jueves de Corpus 1971 y Liga Comunista 23 de Septiembre, con Echeverría y López Portillo, entre otras, aprendimos que en todo caso difícil -como el de Donald Trump hace unas horas- “el misterio no lo es tanto cuando se piensa mal para entenderlo y esclarecerlo”.

 

Cuando ayer revisamos la Gran Prensa, presidida por The Times de Londres, y reproducida fielmente en el resto del mundo, incluido México, encontramos que la gran mayoría de ella destinó sus ocho columnas, o nota principal en el caso de los tabloides, a la información oficial según la cual, se trato de “un solo tirador”.

 

De ningún modo, un atentado como éste (que lleva una firma ampliamente conocida por sus descuidos), pudo haber sido ordenado, planificado, ejecutado y perpetrado, por “un solo tirador”.

 

Y menos por un chamaco de 20 años de edad, muerto inmediatamente después de presuntamente realizar los disparos.

 

Mas bien se trató de un desesperado y suicida intento de jaque mate, en el ajedrez geopolítico, donde las negras llevaban amplia ventaja y las blancas se lanzarían con todo, pero sin inteligencia, ni prudencia, y el ganador ya es universalmente conocido antes del final del juego.

 

“¡No permitiré que gane el mal!”

 

Exclamaría el expresidente herido, al sobrevivir milagrosamente a un atentado preparado como la relojería suiza, con la mayor precisión, y el planeta se conmoverá aún más cuando se entere que a Donald Trump lo salvó el mundo espiritual, es decir, el alma de Ivana, quien fuera la madre de sus hijos Eric e Ivanka, fallecida hace dos años.

 

Periodísticamente hablando, COSA DE PRENSA, creado en 2015, le sigue la huella muy de cerca a Donald Trump, desde aquel 2016 en que se enfrentara al poder económico global, que habría designado como candidata presidencial del Partido Demócrata a Hillary Clinton, pero él lograría llegar a la Casa Blanca por sus puros pantalones.

 

LA COSA ES QUE…

 

El mundo es otro: En México ya vimos y vemos, como sí se puede luchar contra el mal; en Estados Unidos lo seguimos viendo y lo que único que falta es el mundo en paz que deseamos ver en 2025; y que también veremos. Hecho está.

 

Eso lo conseguirá Trump y entonces se comprenderán mejor las delicias del mundo espiritual, donde todo tiene sentido y las respuestas no conocen de preguntas.

 

Qué tal.

 

 

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