COSA DE PRENSA

COSA DE PRENSA

 

 

  • En la panza del presupuesto
  • Los magos están en silencio
  • una sociedad desinformada

 

Javier Rodríguez Lozano

 

AGUASCALIENTES,  Ags., viernes 14 diciembre 2018.-  Dice el aguascalentense Carlos Urzúa Macías (1955), secretario de Hacienda y Crédito Público, ratificado ayer por el Congreso de la Unión, que el tema financiero del aeropuerto está contemplado en el presupuesto 2019, por lo que no hay de qué preocuparse: “El dinero para pagar, digamos, está en la panza de ese fondo”. Así, con manzanitas, algunos líderes de la Cuarta Transformación han decidido comunicar los asuntos nacionales más complejos con dos premisas fundamentales: Una, mayor claridad en el mensaje gubernamental; y la otra, como dijera Nelson Mandela, para “evitar que los tontos se multipliquen, cuando los magos están en silencio”. (Carlos Urzúa, poeta financiero, escribe mucho mejor que cualquier otro jefe de las finanzas mexicanas)… Y tampoco, el discurso pausado, lento y monosilábico de Andrés Manuel López Obrador se debe a alguna limitante, como la dislexia del rey Jorge VI, que gracias a la voluntad personal y al terapeuta logopedista australiano, Lionel Logue, lograría vencer al pronunciar ante el parlamento el conmovedor discurso con que Inglaterra entraba a la Segunda Guerra Mundial, y que no estaría nada mal que las muchas resistencias a la Cuarta Transformación lo tuvieran presente. Aquella ocasión Winston Churchill ofrecería a su pueblo “sangre, sudor y lágrimas” y Jorge VI: “Manténganse firmes ante los oscuros días venideros”… El discurso casi deletreado de López Obrador es hoy mucho más lento que durante su campaña, pero lo hace premeditadamente para evitar ser mal entendido, como le gustaba a don Fidel Velázquez. Sin embargo, aun así hay interpretaciones equivocadas, como en Aguascalientes, donde dos respetados comunicadores afirman que se afectará a la autonomía universitaria con el nuevo sistema educativo que sustituirá a la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto, cuando no será así. Ayer, López Obrador aclaró que la autonomía universitaria no será vulnerada, “viene de un movimiento social que conozco”, diría. También aclaró que como Presidente ya no puede decir lo que decía cuando candidato, y lo que no pudo decir Andrés Manuel es que lo que se le quitará a la autonomía universitaria es la corrupción y la impunidad que hay en varias casas de estudios superiores del país. Existen muchos ejemplos, como la Autónoma de Aguascalientes, donde el exrector Mario Andrade Cervantes y el rector actual, Francisco Javier Avelar González, ganan más que el gobernador y que el Presidente, independientemente de la pérdida de academia desde 2011, cuando la UAA gozaba de mejores posiciones en los rankings de las 50 mejores universidades públicas del país, debido precisamente a episodios de corrupción e impunidad, blindadas con la autonomía universitaria. Esto es lo que se va a combatir, ese “blindaje”… Es una de las razones por las que los presupuestos universitarios tampoco crecerán mucho en 2019 y por eso se van a construir 100 universidades nuevas, dos de ellas en Aguascalientes, donde a unos días de arribar el presidente electo, el pasado 7 de octubre, sería informado de alguna inconsistencia jurídica con cinco hectáreas que iban a ser donadas para la construcción de la universidad de Jesús María. Cuando Aldo Ruiz escuchó en el discurso de López Obrador aquel día se sorprendió mucho porque el dato que él tenía es que la nueva universidad se construiría en la tierra de los chicahuales y ahora el presidente electo anunciaba que sería en Calvillo… Como sea, la nueva política de comunicación de la Presidencia de la República no se parece a ninguna otra. Por ejemplo, en las entrevistas de los periodistas con el Presidente era normal ver a Fausto Zapata Loredo atrás de Luis Echeverría, a don Fernando Garza al lado de José López Portillo, a Manuel Alonso con Miguel de la Madrid, Otto Granados con Carlos Salinas, Carlos Salomón Cámara con Ernesto Zedillo, a Martha con Fox, Maximiliano Cortázar con Calderón y a Eduardo Sánchez con Enrique Peña Nieto. Jesús Ramírez no ha estado visible en las conferencias de prensa del Presidente AMLO, pero sí su impecable trabajo y mejor todavía, los impactos del mensaje presidencial.

LA COSA ES QUE…

En Aguascalientes la clase política no sabe manejar la comunicación social, las conferencias de prensa son desordenadas, caóticas, demeritan la calidad de los mensajes al plantearse y responderse preguntas “de dulce, de chile y de manteca”, y todo ello genera una mala información y una sociedad desinformada; qué tal.

 

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