Los Lavaderos/ CRIMENES Y MÁS…

Los Lavaderos/ CRIMENES Y MÁS…

CIUDAD DE MÉXICO, jueves 29 de junio del 2017.- 1.-Uno de los actos más fallidos de autoridad alguna, estuvo a cargo de la Procuraduría de Justicia de Michoacán, donde finalmente fue localizado el que suponen es el cuerpo calcinado del periodista Salvador Adame Pardo.
Presenciamos hasta ahora trampas, falsedades y estupideces, pero creo que ésta supera a todas. Salvador fue secuestrado, como se denunció, y tuvo que aparecer un chivato para saber quiénes fueron los autores de su asesinato. Y por qué.
El delator es “Cabezas” y el asesino “Chano Peña” y al decir del procurador, un tal Godoy, se trató de un problema personal entre el periodista y el mencionado sujeto. Los tres, denunciante, víctima y victimario, ligados familiarmente y, obvio, para las autoridades, metidos en asuntos oscuros.
Total: caso cerrado y algunas consideraciones al respecto. Si las autoridades hubieran informado lo anterior como resultado de investigaciones, nadie les habría creído; fue muy conveniente, correcto y oportuno el surgimiento de Cabezas que así salvó el trasero de Godoy (uno más en la larga lista de listos michoacanos).
2.-En Veracruz anuncian una recompensa de un millón de pesos, son seis los disponibles, para la localización y captura de los asesinos de agentes Federales.
Y de nuevo las consideraciones: si ofreciendo dinero arreglan las cosas, para qué mantenemos tan cara parafernalia judicial. Demostrada su inutilidad, podrían desaparecer toda suerte de agencias de investigación de las que hoy nos enteramos que se dedican más a vigilar y espiar ciudadanos que a averiguar crímenes y resolverlos.
De paso, deberíamos saber los ciudadanos de dónde sacan el dinero para las recompensas, en qué presupuesto estatal o nacional se encuentra y enterarnos si es un delito esta disposición, desviación o utilización de recursos a fines distintos. No estaría de más saberlo, incluyendo el sistema de entrega de tales recompensas, si llegan al delator o se queda en el camino, dicen que la mitad pacá y la mitad pallá.
3.-Tal como parece que atinamos en el caso del asesinato de Adame, cuyo cuerpo no convence a su familia que pide una pericia forense independiente; no es lo mismo pero igualmente con Javier Duarte vaticinamos que la visita de Peña Nieto a Guatemala tenía intenciones claramente amistosas.
Vimos la protección brindada a su dinero, que antes era de los contribuyentes, y a su familia que hasta creímos que la fortuna del suegro es producto de una sencilla lotería. Igual como le pasaba al anterior gobernador, Fidel Herrera, que traía siempre en el bolsillo un número premiado que generosamente compartía con sus amigos y colaboradores.
Duarte, el sonriente ex gobernador, pide que lo envíen a México y explica que el caso jurídicamente es fácil sin complicaciones y le permitirá salir libre en poco tiempo. Sabe por qué lo dice, antes de la visita de su amigo Peña Nieto, mostraba un rostro macilento, una mirada huidiza y evidente pérdida de peso. Hoy, exultante y con grasa de más, aceptó su extradición.
Una duda: entendía que cuando se solicita una extradición, se someten los documentos respectivos a las instituciones legales de la contraparte donde las valoran, las rechazan o las aceptan. En este segundo caso, se extradita y ya. Pero ahora, tanto Duarte como Borge han decidido cuándo quieren y aceptan la extradición.
4.-Verdaderamente penoso el papelito de nuestra delegación ante la OEA cuyo jerarca máximo no soporta al canciller Luis Videgaray (yo tampoco, pero no cuento).
El encargado del llamado Ministerio de Colonias Yanqui, es Luis Almagro, conosureño que se da el lujo de mandar al demonio a la delegación mexicana, alterar el protocolo, saltarse los respetos debidos y largarse a tragar en la noche con el ex presidente Felipe Calderón, despreciando a los anfitriones, México.
Al dirigente internacional no le faltó razón: tras múltiples maniobras, y apoyando a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el gobierno mexicano ante la falta de resultados y antes bien, por las confusiones introducidas en el caso de los normalistas en forma deliberada, se limitó a cortar por lo sano y dejó de regalar dinero a la Organización y a la Comisión.
Pero también consciente de no poder cumplir el encargo que trabajosamente intentaba Videgaray, el presidente Donald Trump, con desprecio total a la OEA, decidió enviar en su representación a un empleado de tercer nivel sin capacidad de decisión.
Así, la reunión de Cancún se fue al demonio; de hecho, la relación con tal organismo continental quedó en el aire y el ganancioso fue Nicolás Maduro, al que los furibundos gringos y sus paniaguados Videgarayes y otros, no pudieron exhibir, condenar y expulsar.
Fracaso total de un sencillo encargo del señor del norte.
carlos_ferreyra_carrasco@hotmail.com

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