MÉXICO: ¿QUO VADIS?

MÉXICO: ¿QUO VADIS?

Carlos Ferreyra Carrasco

col-carlos-ferryraCIUDAD DE MÉXICO, sábado 31 de diciembre de 2016.- Nos preparamos para levantar muros pero no de piedra, porque el albañil es notoriamente incapaz. Los cercos entre México y Estados Unidos serán económicos y políticos, aunque habrá anchos portones para libre circulación de allá para acá, aunque no para ciudadanos comunes sino para policías de toda laya que vendrán a cogobernarnos.


¿Exagero? Hace una tonelada de años los gringos anunciaron su intención de correr al sur la frontera, incluyendo el aeropuerto de San Diego. No hubo necesidad, oficiales yanquis realizan los controles migratorios y aduanales desde Tijuana.


Con inexplicable abulia aceptamos el Plan Mérida que establece nuevas fronteras para la seguridad nacional de los vecinos del norte. Hubo de hecho un Plan Puebla—Panamá gracias al cual retiraron poco tiempo después las calificaciones contra el Estado narco mexicano.


A cambio recibimos un presupuesto multimillonario en dólares que hasta hoy es dosificado de acuerdo con el talante del burócrata responsable de la provisión que a veces es en chatarra armamentista y en ocasiones dinero contante y sonante.


Dos condiciones: detener el flujo de emigrantes especialmente infantiles. Y ejercer control más rígido sobre viajeros negros –en especial africanos—y árabes. El poder de los órganos de vigilancia estadunidenses abarca del Bravo al Suchiate.


Aparte de darles vía libre a agentes gringos antidrogas, migras, tabaco y control de armas, que a raíz del supuestamente fracasado operativo “Rápido y furioso” encontraron una cómoda, segura y muy redituable fuente de ingresos.


Estos planes mencionados arriba, tienen como teórico propósito el combate a las drogas, pero sólo en los niveles y la intensidad que decidan los dueños del negocio. ¿Se habrá preguntado el amable lector si realmente la trasnacionalización del narcotráfico puede ser obra de un rústico gañán como Chapo o cualquiera de los muy conocidos traficantes mexicanos?


En Estados Unidos nunca fue apresado un traficante de peso. Los tiburones trafican también con las divisas pero ni así la celosa Hacienda yanqui, que sometió a Al Capone, ha intentado algo.


O debemos chuparnos el dedo y creer que un campesino analfabeta, por listo que sea, sólo organiza redes de transporte, en el país vecino coloca la mercancía, establece redes de comercio, controla la venta grande y además la minoritaria.


El Chapo se lo creyó, intentó actuar por su cuenta y a pesar de una segunda oportunidad, falló y bueno, las consecuencias las sufre hoy.


Otro desorientado: el general Gutiérrez Rebollo que fue condecorado en magna ceremonia de la Casa Blanca y que en breves semanas fue encarcelado porque también se lo creyó y quiso manejar por cuenta propia los intereses de los financieros narcos del norte. Eso pasa a los viejos cuando se ponen en manos de una linda jovencita no tan inocente como supuso el entorchado.


Al iniciarse el sexenio se acordó abrir una sola ventanilla para el medio centenar de organismos policíacos gringos ubicados en enorme fortaleza vecina a la Embajada de las barras y las estrellas. Se enojaron y es cuestión de ver coincidencias, fechas, hechos como protestas, manifestaciones, bloqueos, agresiones asesinas contra policías y soldados.


Inconscientes, los oficiantes de la inconformidad popular movida por grupúsculos dizque de izquierda y por vivales que llevan de la mano a quienes quizá ni parientes sean de los muertitos, hacen el juego al norte.


No es necesario que se irriten porque me imagino que no hay habitante de la nación conforme con este gobierno. Pero de eso a caer en la patochada de exigir vía redes, “urbi et orbi” la renuncia de Peña, dista un mundo y dan motivo para que los gringos preocupados por la salud social de sus dependientes, aumente su intervención y los controles sobre nuestras olvidadas decisiones soberanas.


Fue el FMI que preside la señora Lagarde, perseguida por la justicia de su país, Francia, la que teóricamente instrumentó el gasolinazo. Seamos justos, la decisión viene desde tiempos de De la Madrid, que canceló el proyecto de construcción de dos refinerías en el sureste.


Progresiva y constante, se fue desmantelando la ineficiente Pemex, dividiéndola en sus funciones hasta crear una serie de empresas que cada una robaba a su arbitrio. Nacieron y crecieron los contratistas nacionales, por ese conducto se colaron inversionistas extranjeros. Eso lo sabían los dueños del petróleo, los líderes sindicales que con su silencio garantizaron su impunidad.


La más reciente información proviene del norte donde encuentran y destapan a quienes roban a y en México. Allá los multan, los castigan y hasta los encarcelan. Aquí, bien, muchas gracias.


Las cuentas limpias del combustible dicen que en seis refinerías se puede producir más del millón de litros diarios necesarios al consumo nacional. Pero es de no creerse, recordando dos desastres en el sureste, ya corregidos, nuestras plantas producen a menos de medio gas, por lo que 65 por ciento del combustible que usamos, lo adquirimos en 140 plantas gringas, en alguna de las cuales somos accionistas.


Sale al ruedo el señor Meade, titular de Hacienda, con sonrisa bobalicona tratando de crear empatía con los televiciosos, informa que la liberación de los combustibles no es una medida política ni tampoco impositiva. O sea, el señor no ejerce ni lo uno ni lo otro, está en el limbo del FMI o en el boudoir de la Chris Lagarde… así que podemos adivinar a dónde vamos.


carlos_ferreyra_carrasco@hotmail.com

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